Las playas de Martinica son una excelente opción para disfrutar en familia. Grande Anse y la reconocida Grande Anse des Salines ofrecen aguas tranquilas, senderos con sombra y espacios ideales para descansar mientras los más chicos juegan con total tranquilidad.
La bahía de Le Robert y los famosos Bains de Joséphine invitan a vivir experiencias románticas entre aguas cristalinas y paisajes tropicales. La propuesta puede complementarse con habitaciones premium y cenas personalizadas en un ambiente íntimo.
La zona de Saint-Pierre y las bahías de la isla reúnen condiciones ideales para los deportes acuáticos. Además, los resorts de Club Med cuentan con escuelas deportivas e instructores profesionales para aprender o perfeccionar disciplinas como esquí acuático, wakeboard y stand-up paddle.
Fort-de-France concentra gran parte de la vida cultural y nocturna de Martinica. Sus calles históricas, bares, restaurantes y propuestas musicales convierten a la capital en un excelente punto de encuentro después de un día de playa.
Quienes buscan bienestar pueden recorrer la costa de Le Robert, disfrutar de caminatas en contacto con la naturaleza o participar en sesiones de yoga y mindfulness frente al mar.